Como atacar el estrés laboral en tu empresa

El estrés laboral o estrés en el trabajo es un tipo de estrés generado por la creciente presión en el entorno laboral. Puede llevar a la saturación física o mental del trabajador, generando consecuencias que afectan a su salud y a la de su entorno más próximo. En Central W te contaremos cómo manejar el estrés laboral: La organización es la clave: es responsabilidad del trabajador cambiar sus rutinas diarias como, por ejemplo “levantarse un poco más temprano para que puedan desayunar, llegar sin carreras a su empresa y empezar su día con buen ánimo” si la persona hace todo lo contrario a esto, puede ser que el principal detonador del estrés laboral se produzca antes de entrar al puesto de trabajo. Como empresa puedes valorar el ofrecer un horario algo más flexible de entrada y salida. Promueve el deporte y un estilo de vida saludable entre los empleados: Cada vez son más las empresas que ofrecen clases de yoga o alguna actividad con la que liberar tensiones y motivar la interacción y colaboración entre empleados. Este tipo de momentos de ocio son vitales para contribuir positivamente a mejorar la salud de los trabajadores. Lo primero, priorizar tareas en el trabajo: es fundamental que el empleado le dé prioridad a las diferentes tareas de mayor a menor importancia para poder organizar su jornada laboral de la manera más eficiente posible. Puede que habilitar una sala en la que hacer reuniones breves para coordinarse con otras personas del departamento sea una buena idea. Tomarse un descanso es primordial: Cada vez son más las recomendaciones que invitan al empleado a descansar durante su jornada laboral. Parte del estrés se genera al no intercalar momentos de desconexión entre las muchas horas de concentración. En las oficinas de Factorial tenemos mesa de ping pong, sofás, libros y fruta para que los miembros del equipo puedan desconectar cuando necesiten.

 El talento y el futuro del mundo laboral

Los retos que impone la actualidad demandan contar con profesionales altamente calificados, por lo que es fundamental atraer y retener colaboradores motivados y comprometidos. Para ello, la gestión de relaciones o TRM por sus siglas en inglés, es una solución tecnológica eficiente en la centralización de la información y gestión con base en datos.  Básicamente, la gestión de relaciones se refiere a la mejora en las relaciones con el talento humano. Esta tiene tres componentes clave, en Central W te los explicamos:  1. Asignación clave del talento  Es fundamental dentro de la gestión de relaciones hacer una correcta movilidad interna en función de los objetivos y prioridades comerciales, pensando también en el desarrollo de cada colaborador. Esto motivará a los empleados y contribuirá con el crecimiento de la empresa.  2. Experiencia del empleado  La experiencia de los colaboradores comienza desde el reclutamiento, debes transmitir la cultura y valores de la empresa desde el comienzo, de ahí en adelante el proceso de onboarding e incorporación debe enfocarse en el conocimiento del empleado y su desarrollo para lograr un crecimiento mutuo. Apóyate en la tecnología para brindar una mejor experiencia.  3. RRHH debe ser estratégico y lograr alineación  Recursos humanos debe tener completamente claros los objetivos y prioridades de su empresa para así mismo gestionar, con ayuda de los líderes, a los equipos y alinear las actividades en cada área con el propósito de lograr el objetivo general de la empresa. La gestión de relaciones con el talento debe ser un proceso continúo y estar presente desde el reclutamiento. Mantenerla trae beneficios como: Impulsar la innovación  Construir equipos más comprometidos  Reducir la rotación  Crear una marca de empleador sólida 

Algunos libros que los emprendedores deberían leer

Son muchos los emprendedores que cuentan sin tapujos aquellos momentos en los que tuvieron que acudir a los libros cuando se vieron en la tesitura de afrontar un nuevo reto con su startup y no tenían la más mínima idea de por dónde comenzar.  En Central W te damos una lista de cinco libros que todo emprendedor debe leer:  ‘The E Myth Revisited: Why Most Small Businesses Don’t Work and What to Do About It’, de Michael E. Gerbe. El autor detalla en sus páginas la forma en la que un emprendedor puede poner en marcha su startup y lograr que estar funcione sin que sea necesaria su intervención. El talento nunca es suficiente’, de John C. Maxwell. En este libro se muestran 13 características que debe potenciar toda aquella persona que se anime a emprender para sacar el máximo partido a su potencial, y así  alcanzar todas las metas que se proponga. Enfócate: Trabajo Profundo – Reglas para el éxito enfocado en un mundo disperso’, de Cal Newport. El autor apunta cómo tratar de adaptarse a esta realidad, a los innumerables ‘inputs’ que recibimos en forma de n otificaciones en el ‘smartphone’, para así conseguir construir una startup sólida y con un futuro próspero. ‘Getting Things Done: The Art of Stress-Free Productivity’, de David Allen. En sus páginas, Allen apunta ciertos consejos sobre la productividad para poder construir un sistema que nos permita poner en marcha nuestras ideas, así como trabajar en aspectos concretos de las mismas cuando llegue el momento más idóneo para ello. Como bien apunta: “tu mente está para tener ideas, no para retenerlas”. ‘Great by Choice: Uncertainty, Chaos, and Luck — Why Some Thrive Despite Them All’, de Jim Collins. En este libro encontraremos consejos tan esenciales como: “cuando unes la excelencia con la innovación, multiplicas el valor de tu creatividad”. Al igual que este, sus páginas están cargadas de lecciones sobre cómo sobrevivir en un mundo sumamente competitivo y en el que tendrás que dar lo mejor de ti para prosperar. De lo que se trata, al fin y al cabo, es de nutrirse con todo el conocimiento que atesoran quienes, de un modo u otro, han vivido el resurgir de grandes compañías y conocen cómo se las ingeniaron las personas que lo hicieron posible. Sus lecciones serán de enorme valor para quienes se atrevan a emprender, para así tener más certezas en un entorno de completa incertidumbre.

 Los estilos de liderazgo que mejorarán tu trabajo con tus colaboradores​

El liderazgo es la cualidad que lleva a las organizaciones a alcanzar sus objetivos. Inspira personas, mueve masas, saca lo mejor de la gente en términos laborales, profesionales e  incluso personales.  En Central W te enlistamos algunos estilos de liderazgo que mejorarán tu trabajo con tus colaboradores​: El gurú Este líder es un experto en el campo, un referente no solo dentro de su compañía, sino también en la industria. El cuestionador Es un estilo completamente opuesto al del gurú. Su notoriedad radica en su habilidad para cuestionar el deber ser y retar al equipo a generar ideas creativas e innovadoras. El orquestador Tal como su nombre lo dice, es el encargado de dirigir todo el movimiento para obtener los resultados deseados. Este estilo de liderazgo te permite dar el lugar a cada miembro del equipo y la dimensión justa a sus tareas para fomentar relaciones positivas entre ellos. El establecedor de estándares Este líder está siempre atento a la calidad del trabajo y motiva a sus colaboradores a mantener en el pensamiento que deben ser los mejores. Sus mejores herramientas son la disciplina, la responsabilidad y el trabajo duro; con ellas alcanza los difíciles objetivos que se pone a sí mismo y al equipo. El desarrollador Este líder es quien disfruta ayudar y guiar a sus colaboradores. Son buenos maestros, comparten su experiencia y no solo contribuyen al desarrollo y crecimiento de los individuos, sino también al progreso de las organizaciones. El idealista La mejor característica de este líder es su habilidad para visualizar un futuro positivo y precisamente por ello es que logran grandes resultados. Si requieres ponerte en los zapatos de un pensador fuera de la caja, este es el estilo que debes aplicar. La roca Cuando estés indeciso en cuanto a tu estilo de liderazgo, elige este. Una roca es inamovible y se mantiene sólida; es decir, mantente firme y sé paciente. Adopta el estilo de liderazgo que más de convenga dependiendo de la situación en la que te encuentres.