Medidas preventivas derivadas del COVID-19 ➞

El liderazgo es la cualidad que lleva a las organizaciones a alcanzar sus objetivos. Inspira personas, mueve masas, saca lo mejor de la gente en términos laborales, profesionales e  incluso personales. 

En Central W te enlistamos algunos estilos de liderazgo que mejorarán tu trabajo con tus colaboradores​:

  • El gurú

Este líder es un experto en el campo, un referente no solo dentro de su compañía, sino también en la industria.

  • El cuestionador

Es un estilo completamente opuesto al del gurú. Su notoriedad radica en su habilidad para cuestionar el deber ser y retar al equipo a generar ideas creativas e innovadoras.

  • El orquestador

Tal como su nombre lo dice, es el encargado de dirigir todo el movimiento para obtener los resultados deseados. Este estilo de liderazgo te permite dar el lugar a cada miembro del equipo y la dimensión justa a sus tareas para fomentar relaciones positivas entre ellos.

  • El establecedor de estándares

Este líder está siempre atento a la calidad del trabajo y motiva a sus colaboradores a mantener en el pensamiento que deben ser los mejores. Sus mejores herramientas son la disciplina, la responsabilidad y el trabajo duro; con ellas alcanza los difíciles objetivos que se pone a sí mismo y al equipo.

  • El desarrollador

Este líder es quien disfruta ayudar y guiar a sus colaboradores. Son buenos maestros, comparten su experiencia y no solo contribuyen al desarrollo y crecimiento de los individuos, sino también al progreso de las organizaciones.

  • El idealista

La mejor característica de este líder es su habilidad para visualizar un futuro positivo y precisamente por ello es que logran grandes resultados. Si requieres ponerte en los zapatos de un pensador fuera de la caja, este es el estilo que debes aplicar.

  • La roca

Cuando estés indeciso en cuanto a tu estilo de liderazgo, elige este. Una roca es inamovible y se mantiene sólida; es decir, mantente firme y sé paciente.

Adopta el estilo de liderazgo que más de convenga dependiendo de la situación en la que te encuentres.