Los trabajos del futuro, una nueva visión del mundo empresarial

La revolución tecnológica de los últimos años lo está cambiando todo: no sólo cómo vivimos y nos relacionamos sino también (y, tal vez, muy especialmente) cómo trabajamos. En Central W te damos tres recomendaciones para los nuevos trabajos de futuro: Asumir la ola del cambio Según Morgan,  autor del libro ‘The Future of Work’., hay cinco grandes tendencias que están marcando radicalmente el mundo laboral, y que van a definir cómo van a ser los trabajos en el futuro. Estas cinco corrientes vienen marcadas, por un lado, por los cambios demográficos y la aparición de la generación de los millennials y, por otro, por la influencia de la tecnología, que impulsa la globalización y movilidad. Todo ello conlleva nuevos comportamientos sobre cómo nos informamos, cómo nos relacionamos y cómo trabajamos. Y estas nuevas actitudes de nuestra vida personal se están introduciendo también en las organizaciones, transformándolas desde dentro. Aprender a aprender En un mundo en cambio constante, la única alternativa que tenemos es ser capaces de adaptarse al cambio. Y eso implica poder aprender nuevas cosas, entender nuevos contextos y saber aprovechar lo ya aprendido en escenarios que nos resultan completamente novedosos. Por esto Morgan asegura que cada persona, cada trabajador del futuro, debe mantener el control de su propio desarrollo personal y profesional, sin esperar a que las empresas o las instituciones educativas le proporcionen las habilidades que necesita para tener éxito. Aprender a enseñar En este nuevo escenario, no sólo los trabajadores y las empresas deben adaptarse: también los modelos de enseñanza y formación para el trabajo deben encontrar su nuevo espacio. En concreto, Jacob Morgan apuesta porque las instituciones educativas trabajen de la mano con otras organizaciones para anticipar cuál va a ser la demanda de habilidades en el futuro, qué trabajos se necesitarán y qué oportunidades existirán. Y, por supuesto, enseñar cómo aprender a aprender.

 Consejos para estimular tu creatividad​

Hay muchos métodos para estimular la creatividad, pero depende de cómo se concentra cada persona y de sus pasiones. Por eso en Central W te damos tres consejos que te pueden servir para estimular tu creatividad. 1. Desarrolla tu capacidad de observación A menudo vemos que tecnologías que han tenido un gran impacto en nuestra sociedad han surgido a partir de la observación de la naturaleza. Éste es el sorprendente caso del velcro y la historia de su descubrimiento. 2. Hibrida conocimiento En la actualidad tendemos a la especialización en el terreno profesional pero debemos saber conjugarla con el interés hacia otras áreas de conocimiento. En pleno siglo XXI, la cultura de la remezcla está en pleno auge. 3. Investiga En los niños existe una curiosidad natural por todo aquello que les rodea. En el caso del adulto, esa curiosidad es la que nos impulsa a investigar, y por tanto a profundizar en el conocimiento de una determinada materia. Esta labor de investigación se traduce en horas y horas de trabajo.

 La influencia de la vida laboral en el aprendizaje

No  importa cuál sea tu puesto o el sector laboral en el que te encuentres, estudiar siempre, pero siempre, va a enriquecer tu perfil profesional. De acuerdo con un estudio publicado por el Journal of Cognitive Neuroscience, los cerebros adultos son capaces de identificar de manera más rápida las ideas centrales de un tema, además de tener más recursos para analizar y resolver problema, por lo que podemos entender que la dinámica de aprendizaje es diferente a la de un niño o adolescente.  En Central W te explicamos la dinámica de aprendizaje de adultos: El estudiante trabajador aprende haciendo y no conociendo. Para ellos es más conveniente realizar la práctica y posteriormente, con los resultados, analizar y reflexionar, generando marcos históricos, conceptuales y referenciales de la situación. Es un proceso invertido al que ocurre normalmente en la licenciatura para jóvenes.  Todo conocimiento que asimile el adulto trabajador debe ser útil para aplicarlo en alguna situación de su vida laboral, en primer lugar, o personal, ya que su núcleo familiar también se ve afectado favorablemente cuando el alumno lleva el aula a la familia. Muchos estudiantes jóvenes no trabajan cuando asisten a clases, por lo cual no aplican directamente lo que aprenden en una empresa o negocio. Las emociones están presentes en los adultos que estudian, ya que todos los días tienen una actividad laboral ardua, un compromiso familiar, traslados, responsabilidades económicas, etcétera. Aquí la atención del profesor o docente (encargado académico) debe ser empática, ya que, por ejemplo, no se puede evaluar de la misma forma a un joven que no entrega una tarea y lo único que hace en su día es estudiar a un adulto que no entregó un ejercicio por tener un cierre de mes en su compañía. Los contextos económicos y sociales deben ser una referencia. Es importante ubicar a un adulto estudiante como una persona que no es nativa de la tecnología, sino que tuvo su primera práctica hasta la adolescencia o más tarde todavía, con muy poca práctica en casa, limitadamente en el trabajo y usando su teléfono inteligente sólo para llamadas, sin profundizar en aplicaciones, gadgets y otros elementos actuales propios de la era del internet.El adulto tiene ese gran reto al estudiar: empatarse con al menos los conocimientos básicos de un procesador de texto, de una hoja de Excel o del uso básico de un navegador o plataformas educativas. Favorablemente, en la actualidad ayuda que los nuevos programas tienen gráficos e interfaces muy amigables que antes no existían.  Los estudiantes adultos tienen tres círculos sociales: el familiar, el laboral –la mayoría, no todos– y el social, dejando desde hace años el cuarto círculo: el escolar. Cuando se retorna a la escuela, se vuelve a tener ese cuarto círculo social que le permite al adulto estar entre sus iguales e identificarse con sus mismas problemáticas, creando lazos muy fuertes de amistad y de ayuda para salir adelante en sus estudios, formando grupos de estudio o ayuda de trabajos escolares o estudios previos a un examen, por lo que la dinámica de aprendizaje es bastante diferente.

Algunas técnicas para motivar a tu equipo de trabajo  

Para las empresas contemporáneas es prioritario contar un equipo de trabajo motivado que contribuya al logro de los objetivos de la organización, lo cual no es tarea sencilla. Está comprobado que un empleado motivado es mucho más productivo, asiste a su trabajo más contento, aprovecha mejor el tiempo, así como los recursos que se le asignan e invierte todo el esfuerzo para alcanzar las metas y objetivos de su puesto de trabajo. En Central W te damos algunas técnicas para motivar a tu equipo de trabajo: 1. Cada quien en su lugar Vigila que cada empleado se encuentre desempeñando el puesto que más se ajuste a sus habilidades y competencias profesionales. 2. Tómalas en cuenta Es decir, periódicamente reúne a tu personal para que puedas establecer conjuntamente las metas y objetivos que se espera que logren. Es muy importante que las personas sean tomadas en cuenta en este proceso, ya que participar activamente genera mayor compromiso, motivación y esfuerzo. 3. Reconócelos Brinda retroalimentación constante y reconoce el trabajo que está bien hecho o cuando se logran las metas establecidas. Recuerda que este reconocimiento no cuesta nada y puede significar mucho, ya que consigue que el empleado sienta que sus esfuerzos valen la pena. Motivar implica implementar mecanismos para satisfacer las aspiraciones y los intereses particulares con el fin de dirigir a las personas hacia un objetivo. Por esta razón, la motivación del personal dentro de las organizaciones es algo mucho más complejo que requiere creatividad, innovación y disposición para hacer los cambios organizacionales que sean necesarios para lograrlo.

3 cualidades que debes tener para ser un buen emprendedor 

Un buen emprendedor es aquél que identifica un problema o una necesidad, y luego organiza su tiempo, ideas y recursos para solucionarla. Es una persona que está dispuesta a afrontar nuevos retos y salir de su zona de confort, que dedica horas de trabajo y energía en convertir una idea de negocio en un proyecto de vida, que cambia sus sueños por metas concretas y crea alianzas con equipos para crecer. En Central W te compartimos cuáles son las cualidades que necesitas para ser un buen emprendedor: Entusiasmo y pasión Un buen emprendedor debe sentir pasión y entusiasmo por llevar a cabo su idea de negocio, ya que esto va a disminuir el impacto de lidiar con el cansancio, los desvelos y los contratiempos que implica empezar de cero un proyecto. Comunicación asertiva e inteligencia emocional Entre las cualidades que necesitas para ser un buen emprendedor, se encuentra la comunicación asertiva y la inteligencia emocional. En este sentido, ambas cualidades van de la mano y se complementan entre sí para asegurar un futuro emprendedor exitoso. Creatividad e innovación La creatividad y la innovación son dos cualidades que todo emprendedor exitoso debe tener. La creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas, mientras que la innovación es el arte de convertir esas ideas en productos, procesos y servicios nuevos, valiosos y necesarios. En conclusión, como buen emprendedor debes ser un líder creativo e innovador, al que le apasione trabajar en equipo, que está enamorado de su idea de negocio y por eso se mantiene entusiasmado, que se comunica bien y sabe expresar sus emociones.

5 claves para ser más feliz en el trabajo

Por más que uno adore su trabajo, no es raro que existan momentos que produzcan una sensación de agobio y agotamiento. Los compromisos, las responsabilidades y las limitaciones que impone pueden resultar estresantes. Sin embargo, siempre se puede ser feliz en el trabajo, incluso cuando no nos agrade mucho la labor que hacemos. En Central W te compartimos algunas de esas claves que nos ayudan a hacer del trabajo una experiencia mejor. Estas son cinco de ellas: Concéntrate en el presente Ocuparse solamente de la tarea de hoy. Si lo hacemos bien, las consecuencias serán también positivas. Colabora con los demás para ser feliz en el trabajo El hecho de ser sensible a las necesidades y problemas de otros es algo que nos enriquece como seres humanos. Al mismo tiempo, nos ayuda a salir de esa burbuja egocéntrica, que solo trae malestar. Aprende a descansar  Las pausas son tan o más importantes que las mismas labores. Una persona fatigada no es productiva y está más propensa a cometer errores y pasar por alto detalles importantes. También es menos creativa y aguda en sus apreciaciones. Valora y agradece Ser feliz en el trabajo es más fácil si cada día tomamos un minuto para reflexionar, antes de comenzar la jornada. Dar valor a nuestro trabajo y detenernos a pensar en sus beneficios, tanto para nosotros como para el resto del mundo nos permite cambiar la perspectiva. Crea “un nido” Es más fácil motivarnos a nosotros mismos cuando hacemos de nuestro espacio de trabajo un lugar agradable. Si es posible, personalicemos tanto como sea posible los objetos que nos rodean. Imprimamos nuestro toque único en ello y seguramente nos sentiremos mejor. Ser feliz en el trabajo es una auténtica bendición. Ahora bien, en raras ocasiones esa felicidad viene por sí sola. Generalmente tenemos que crear las condiciones para que aflore. Si lo logramos, habremos dado un paso gigante en la construcción de nuestro bienestar.

Tips para mejorar tus habilidades de comunicación

En la vida y en los negocios las habilidades de comunicación son una competencia clave. Pues un buen discurso puede motivar, convencer, persuadir, agradar e incluso ¡vender! En Central W te explicamos cómo mejorar tus habilidades de comunicación: 1. Haz contacto visual. Mirar a los ojos a una persona es la manera más segura y eficaz de transmitir confianza. Sin palabras, seremos capaces de decirle a nuestro interlocutor que nos interesa lo que nos dice y que estamos escuchando de manera atenta. 2. Gesticula. De acuerdo con especialistas, el 90% de la comunicación que transmitimos no es verbal, sino gestual. Nuestros movimientos corporales comunican mucho más de lo que pensamos, incluso de manera inconsciente. En ocasiones un gesto puede persuadir, convencer y crear confianza mucho más que un discurso elaborado, obsérvate y practica. 3. Ve al grano. Dominar las habilidades de comunicación no significa hablar mucho, hacer presentaciones interminables o mandar largos mensajes por correo. Enfócate en ser claro en tus ideas y elimina el relleno para transmitir mensajes precisos. 4. Escucha antes de hablar. Un buen comunicador es siempre un buen escucha. Quien sabe escuchar no pierde información, hace preguntas oportunas y comprende a su interlocutor. Puedes crear empatía con frases como “Cuéntame más sobre ese tema” o “Me interesa lo que me dices. Dame más detalles para entender por qué piensas así”. 5. Haz más preguntas. No tienes que tener todas las respuestas. Ser capaz de expresar abiertamente tus dudas y admitir cuando no comprendimos una idea nos permite lograr un mejor entendimiento. Recuerda que el malentendido es enemigo de la comunicación, resume lo que se ha dicho con tus propias palabras para asegurarte de que estás en sintonía con tu interlocutor.

Siete tips para terminar tus pendientes rápido

Muchas personas están acostumbradas a tener un listado interminable de actividades pendientes, con el problema de que no conocen la forma correcta e inteligente de trabajar. En Centrak W, te sugerimos 7 estrategias para terminar con tus pendientes de una vez. Haz al menos una y verás los resultados: Levántate temprano Laura Vanderkam, autora del libro Lo que hace la gente exitosa antes del desayuno, aconseja poner el despertador 10 minutos antes de lo habitual, esta práctica puede ayudar a mejorar nuestra rutina. Más adelante esos 10 minutos pueden convertirse en media hora extra para poner en orden nuestra agenda, tomar un buen desayuno o ejercitarnos, excelentes acciones para mejorar tu rendimiento. Haz lo más difícil por la mañana ¿Te suena la palabra “procrastinar”? Literalmente significa postergar lo que tienes que hacer, y eso es justo lo que hacemos con las tareas que menos nos gustan. Las vamos dejando para el final, y la fecha de entrega sigue acercándose. Empieza por lo que menos quieres hacer y hazlo a primera hora, tu mente está más fresca y terminar la tarea más indeseable incrementa tu autoconfianza. Una cosa a la vez Un nuevo estudio de la Universidad de Stanford afirma que hacer varias cosas al mismo tiempo es menos productivo que ocuparse de una sola tarea.  De acuerdo con los investigadores,  ser multitask reduce tu eficiencia y tu coeficiente intelectual. Tu cerebro solo puede realizar una tarea de manera exitosa a la vez, y si intentas hacer dos cosas al mismo tiempo lo harás más lento y con menor calidad. Enlista tus tareas por orden de prioridad Necesitarás plumas de colores: roja, negra y azul. En rojo escribe las tareas urgentes o de alta prioridad. En negro aquellas que pueden esperar un poco y en azul aquellas que tienes tiempo de sobra para entregar. No olvides tachar las actividades completadas, eso te da una sensación de poder. Desaparece por una hora Estás intentando concentrarte, pero tu novio te envía un mensaje, tu jefe te bombardea con correos y un colega quiere contarte su vida en la oficina. No siempre puedes escapar de las distracciones, pero haz este ejercicio: todos los días desaparece por una hora. Pon tu teléfono en silencio, cierra tu sesión en redes sociales, cierra tu correo, enciérrate en tu oficina o ponte los audífonos. Utiliza el método 25-5 Damian Pros fundador del blog Dare&Conquer.com y autor del libro Beat Procrastination in 10 minutes (Vence la Procrastinación en 10 minutos) tiene una técnica efectiva para elevar al máximo tu concentración: divide tus sesiones de trabajo en dos partes –la primera consiste en 25 minutos de trabajo ininterrumpido y la segunda es de 5 minutos de break–. Esta dinámica permite al cerebro descansar y concentrarse mejor. Ojo, no abras Facebook en tus descansos, de lo contrario el break de 5 minutos puede convertirse en 50 de tiempo perdido. Usa la palabra mágica: NO Evita descuidar tus ocupaciones para atender las de otros, atrévete a decir ‘No estoy seguro, déjame revisar mi agenda’ o ‘En este momento estoy atendiendo esto, pero dame oportunidad de completar mis actividades’. Lo peor que puedes hacer es llenarte de actividades adicionales por tratar de complacer a otros

La importancia del balance vida personal-trabajo

Aunque el balance personal y laboral puede significar cosas distintas para cada individuo, los especialistas en salud y trabajo coinciden en seguir ciertas estrategias para lograr el equilibrio entre trabajo y vida personal. En Central W te damos tres estrategias con las que puedes comenzar. Desconéctate. Aunque los whatsapp y correos electrónicos, han creado expectativas de disponibilidad a todas horas, es necesario tener claro que tu horario de trabajo no es 24/7, por lo que te sugerimos apagar tu teléfono para que puedas relajarte de todo ámbito laboral. Dile adiós al perfeccionismo. El secreto para el equilibrio laboral es dejar atrás el perfeccionismo y darle la bienvenida a la excelencia, que no es “perfecta” pero es suficiente. Ejercicio y meditación. Basta con tomarse todos los días unos cuantos minutos para ejercitar el cuerpo y apaciguar la mente. Puede ser en las mañanas o en las noches, el objetivo es despertar a tu sistema nervioso parasimpático y poner en marcha a tu cuerpo mientras te liberas del estrés. Es importante recordar que, aunque no siempre podremos tener equilibrio personal y profesional, al final del día somos nosotros los que tenemos la responsabilidad más grande: nuestras propias vidas.

Los criterios ESG y el crecimiento de tu empresa

ESG es el acrónimo de Environmental, Social, and Governmental, una serie de criterios que las empresas siguen y los inversionistas buscan para generar un portafolio que demuestre su compromiso con el medio ambiente, la sociedad y la administración responsable de sus activos.   En Central W te compartimos cinco beneficios de las empresas al tener el criterio ESG: Crecimiento y expansión a otros mercados Una propuesta de valor basada en criterios ESG puede contribuir a que una empresa sea más atractiva para otros mercados. Reducción de costos Esto se debe a que crean ventajas competitivas, como el costo de los insumos y materias primas, o en el consumo de energéticos. Minimizar el impacto negativo de las regulaciones Cuando una empresa se sostiene a un estándar alto de rendición de cuentas y transparentar esa información, se puede convencer a los gobiernos de que la iniciativa privada es un aliado no sólo para la economía, sino para el resto de la agenda. A‍tracción y retención de talento y clientes Retener talento y mantenerlo motivado está directamente relacionado con la productividad, así que mantener un genuino interés por aquello que mueve a los colaboradores es un ganar-ganar. Optimización de activos Fortalecer el portafolio de inversiones de un fondo o inversionista privado, o bien dinamizar la alocación de capitales de una empresa, son impulsores que generan los ESG. Quienes están al frente de la estrategia general de una empresa no pueden pasar por alto los criterios ESG. No se trata de una moda pasajera, sino de una tendencia sobre la que todo el mundo esta virando (no solamente el empresarial).