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Google ofrece 189 millones de resultados si ponemos la palabra “felicidad” en su buscador. Así que una cosa está clara: el tema nos importa, pero lejos de ser una moda de los últimos tiempos, los filósofos más sabios de la historia también pasaron siglos obsesionados con la idea de cómo podía el ser humano vivir feliz. Bután, un tranquilo reino en plena cordillera del Himalaya, tiene algunas ideas: para empezar, dan más valor a la felicidad de sus habitantes que a sus ingresos, y lo hacen midiendo su particular Índice de Felicidad Bruta. También pensaron que la felicidad merecía su propio día, una iniciativa aceptada por la ONU en 2013 que ha permitido que desde entonces cada 20 de marzo se pueda celebrar el Día Internacional de la Felicidad para fomentar la integración de la felicidad en las políticas públicas.

Anhelamos y perseguimos la felicidad en cualquier área de nuestra vida, y el trabajo es una parte muy importante en ella. Así que, ¿cómo no íbamos a profundizar en la felicidad en el ámbito laboral? Y más ahora que tenemos a nuestro alcance infinidad de estudios que relacionan el bienestar de los empleados con una mayor productividad.

40 horas a la semana, o lo que es lo mismo, una media de 70 días al año. Pasamos el 30% de nuestra vida trabajando, un elevado porcentaje que puede tener un inevitable impacto en nuestra salud mental y física que acabe afectando también a nuestra vida personal. Esta es una importante cuestión que las empresas deben vigilar de cerca tanto por el bien de los empleados como del propio negocio. Y es que los trabajadores felices son un 12% más productivos, según un estudio de la Universidad de Warwick, en Reino Unido. Este hecho se refleja en pequeñas y grandes empresas, y un ejemplo de ello es Leroy Merlin, multinacional especializada en bricolaje y construcción desde donde aseguran que contar con gente más satisfecha incide de manera positiva en factores como la productividad, la satisfacción del cliente, la mejora de marca como empleados y la atracción de talento de la compañía. Según una encuesta interna reciente, el 89% de la plantilla se siente orgullosa de trabajar en la compañía. 

Los trabajadores felices son un 12% más productivos y registran un 66% menos de bajas que aquellos que no lo son.

La importancia que se da a la felicidad en el ámbito del trabajo es tanta que algunas empresas ya incorporan en su plantilla la figura del ‘chief happiness office’, un ‘director de felicidad’ que vela por mantener el talento en la empresa a través de la implantación del bienestar.