Medidas preventivas derivadas del COVID-19 ➞

La migración para esta modalidad de trabajo ha planteado una serie de retos desde el punto de vista organizacional, pues para cumplir con las nuevas legislaciones y a la vez mantener la productividad, las empresas tendrán que implementar nuevos procesos y tecnologías.

Aquí algunas recomendaciones:

  1. Uso de herramientas digitales: Las nuevas legislaciones reconocen la obligación de las empresas de brindar a sus colaboradores la dotación tecnológica necesaria para realizar sus labores. Además de esto, a la par las empresas deben optar por tecnologías que hagan más eficientes los procesos y les garanticen mayor productividad.
  2. Capacitación: Este es un elemento necesario para la adaptación y el aprendizaje de los colaboradores. Con la implementación de nuevas tecnologías de trabajo, también viene el uso adecuado de ellas. De acuerdo a un estudio desarrollado por KPMG, bajo este modelo de trabajo el 72% de los encuestados consideran importante el reskilling (desarrollar nuevas competencias) y un 77% de los líderes planea desarrollar y ampliar las habilidades digitales de hasta 30% de sus colaboradores de dos a tres años.
  3. Automatización de procesos: La automatización mediante softwares de gestión será de gran ayuda, ya que mejora la experiencia de los colaboradores, garantiza la productividad y asegura el manejo de la información.
  4. Adecuación en políticas de gastos: Se deberán establecer lineamientos y límites claros respecto al reporte de costos de los colaboradores. La política debe permitirle a la empresa identificar en tiempo real el cumplimiento de los lineamientos de la empresa.

Estudios han reflejado que hasta 70% de las actividades productivas de las organizaciones pueden hacerse desde casa. Aun así, con fijación a datos provenientes de un reciente informe de SAP, en América Latina, solo el 24% de los consultados indicaron estar preparados para este esquema.

Esta modalidad de trabajo presenta muchos retos, lo que obliga a las empresas a un cambio de estructura para lograr una migración exitosa hacia el home office o, en dado caso, a la modalidad mixta; sin embargo, una implementación exitosa asegura grandes beneficios para las empresas.